Explotación infantil tras la industria del tabaco


Llevamos unos días hablando continuamente de la necesidad de que nuestro país afronte esta crisis con determinación, sacrificio y austeridad, intentando con ello, alzar de nuevo el vuelo de la productividad y la competitividad. Sin embargo, casi nunca nos paramos a pensar qué se esconde (o se pretende ocultar) al otro lado de la trastienda de esos términos que con tanto énfasis enarbolan los pensadores neoliberales que hoy nos gobiernan. Es preciso que en las escuelas, pilar fundamental para la formación del ser humano, en toda su extensión, se muestren aquellos aspectos que tan sibilinamente se intentan ocultar durante la maduración social de los chicos y chicas, abordándolo con la necesaria profundidad y reflexión. Es por ello que no hay nada mejor que predicar con el ejemplo, y vídeos como el que os pongo ahora deberían formar parte del currículo tanto en la secundaria como en aquellos estudios de perfil profesional. Debemos ser conscientes del precio que muchas personas pagan a cambio de que una compañía sea competitiva. No olvidemos jamás que el modelo capitalista actual se basa en el principio win-lose, que traducido de forma rápida, viene a decir que para que unos ganen otros deben perder. El problema radica que pierden siempre los más débiles y desprotegidos. Pensemos en ello, y especialmente en lo que está sucediendo hoy en este país. Y no olvidemos nunca de quién, en última instancia, toma las decisiones en una democracia, que es el pueblo (de pequeño, en mi colegio, público-nacional-mixto, me explicaron que la democracia es el gobierno del pueblo, para el pueblo y por el pueblo).

Para finalizar, termino aconsejando la visualización de un documental que, a pesar de ser muy conocido, no deja de ser imprescindible su visualización, especialmente en días como los que nos está tocando vivir, en los que se habla de reducir los salarios y las prestaciones sociales e incrementar la jornada laboral. Me refiero a China Blue, en el que se muestra crudamente cómo la industria manufacturera de China, en connivencia con las grandes multinacionales, fabrican a bajo costo gracias a una mano de obra cuasi esclava. Es un buen momento para que la sociedad española se pregunte si es ese el camino que deseamos o, por el contrario, caminar en el sentido contrario, moviendo piezas para que en un futuro esas condiciones laborales sean imposibles simplemente porque la legislación internacional lo impide y además, se persigue judicial, financiera y socialmente. (Desgraciadamente el documental no está disponible on-line de manera gratuita en la red, por derechos de autor, aunque quizás no sólo sea por eso). Os dejo un fragmento…

 

 

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